Google realizó una investigación profunda en su índice para intentar evaluar la importancia de un fenómeno peligroso: la utilización de sitios web para explotar las vulnerabilidades de los navegantes de los internautas.Los estafadores integran un código malicioso en sus páginas, que busca instalarse en el equipo del visitante con el objetivo de robar sus datos personales o utilizarlo en un futuro para infectar otros ordenadores o mandar Spam.